José Luis Cordeiro, el pseudocientífico que promete la vida eterna seduce al presidente argentino Milei

El presidente argentino, Javier Milei, es conocido por rodearse de asesores controvertidos. Uno de ellos es José Luis Cordeiro, un pseudocientífico que asegura tener la fórmula para la vida eterna.

 

¿Quién es Cordeiro? Nació en Venezuela de padres españoles, tiene 63 años y se presenta como “economista, futurista y transhumanista”.

En los últimos años, se ha dedicado a teorizar con la idea de que para 2045 la muerte será opcional, y que en el futuro la inteligencia humana y la artificial se fundirán.

Todas sus teorías han sido ampliamente desmontadas por verdaderos científicos.

La pugna entre ciencia y charlatanes no es nueva, lleva sucediendo desde los inicios de la historia y desde que los humanos nos organizamos en sociedades colectivas. La única diferencia que se ha gestado con el paso de las décadas y los siglos es el trato que damos a estos personajes: si antaño eran denostados y condenados públicamente por sus (probados) engaños, ahora se les pagan enormes cantidades de dinero por dar conferencias inspiradoras en eventos tecnológicos -que no científicos- de todo el mundo.

El vínculo de Cordeiro con Milei surgió hace veinte años en la Universidad de Belgrano. Luego se consolidó en 2016, cuando Milei acudió a Cordeiro para clonar a su perro que se moría de cáncer. Desde entonces, se promocionan mutuamente en redes y se otorgan premios mutuos.

“Inspirador”, “impresionante”. Javier Milei no ahorra elogios para su “queridísimo amigo”, del que cita una frase que el jefe del Estado argentino no ha olvidado: “Nosotros vamos a ver la muerte de la muerte”. Es 16 de agosto de 2025 en Buenos Aires y Milei da su discurso de recepción del premio Antorcha de la Libertad de la organización Liberty Internacional. En el auditorio, junto a Karina Milei, hermana del presidente, aplaude el aludido, el alabado por Milei, José Luis Cordeiro, autoproclamado “inmortalista” y “visionario del futuro”

Al respecto de las afirmaciones del pesudocientífico Cordeiro, el ingeniero biomédico e investigador del MIT Daniel G. Anderson, quien también es pionero en investigación sobre nanopartículas de ARN y creador de tejidos e incluso órganos artificiales, como un páncreas, comenta:

«Suena genial y nunca se puede decir que algo es imposible, pero -desafortunadamente- [la inmortalidad] no es algo que vaya a pasar. Por lo pronto, no podemos tratar el envejecimiento hasta que realmente entendamos sus bases biológicas, que hoy por hoy no conocemos por completo. Incluso si pudiéramos editar un gen en un cuerpo, no está claro cómo me va a proteger eso del envejecimiento en su conjunto».

Asimismo, el científico Juan Carlos Izpisúa, del Salk Institute for Biological Studies, en La Jolla (San Diego), discrepa de la ligereza con que Cordeiro usa su trabajo. “La imaginación es fundamental para avanzar en ciencia, pero nunca la debe suplantar. Hay una línea muy clara de separación entre la ciencia y la pseudociencia. La interpretación sesgada de determinados datos científicos no es ciencia y en muchos casos nos lleva a la fantasía”, ha señalado a Materia. “Afirmar que la ciencia va a lograr en las próximas décadas que seamos inmortales no se sostiene de ninguna manera con los datos científicos actuales y no se sostendrá nunca. De todas maneras, la opinión de un científico o de un pseudocientífico es irrelevante ante la evolución. La inmortalidad es incompatible con la evolución”, ha afirmado.

 

Fuente: ElPais.com

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